¡Empieza la guardería!

Con el final de las vacaciones de verano, llevan unas fechas “difíciles” para la mayoría de bebés y los más pequeños de la casa… la vuelta al cole.

Los bebés de 0 a 3 años, como norma general, deben asistir a guarderías. Decimos, como norma general, ya que en la sociedad laboral en que vivimos, ambos progenitores trabajan, y no se puede abusar las 24h de los abuelos

Entrando en materia, la primera recomendación que queremos trasladaros es que los pequeños no han pedido ir a la guardería, que los estamos sacando de su zona de confort y no tienen ni el razonamiento ni la compresión de por qué se les está llevando al “cole”. Es por ello que debemos realizar un periodo de adaptación, que variará según el bebé, y que tenemos que ayudarles a superar dicha adaptación.

Anticípale los cambios que se avecinan

Ya debes de ir diciéndole que se aproxima el “cole”, lo bien que se lo va a pasar, la de cosas que va a aprender, con la de amiguitas y amiguitos nuevos que va a jugar…

También es importante que se le vaya explicando el proceso, es decir, que mamá va a llevarlo a la guardería y que cuando termine de trabajar irá a recogerle, etc.

También puedes ir preparando a tu pequeñ@, jugando a la “guarde” con sus juguetes, así va asimilando subconscientemente ese paso.

Despídete siempre

¿Tienes el recuerdo o la sensación del sentimiento, si la has llegado a vivir, de cuando se te pierde tu hij@ en el supermercado o en el parque y no lo ves? Se sufre durante unos minutos ¿verdad?

Pues esa es la misma sensación que tienen nuestros hijos cuando lo dejamos en la guardería y en un despiste de ellos ( y siempre con la complicidad de la monitora) hemos desaparecido sin despedirnos.

Incluso este trauma se puede trasladar a tener sensación de abandono durante todo el día y toda la noche.

Despídete siempre y recuérdale que en un rato volverás a recogerle. El primer día puede que se quede llorando, pero sabe que le han dicho que vas a volver. Y tiene su recompensa cuando vuelves. Su adaptación es más rápida.

No te enfades. Demuestra comprensión

Hay que ser muy comprensivos y empatizar con ellos. Es cierto que los adultos vamos con las prisas de que llegamos tarde al trabajo, pero ellos no tienen ese concepto. En el fondo lo único que quieren es que les demostremos que seguimos queriéndoles y que no les estamos abandonando.

Separarte de la persona más importante de tu vida es muy difícil, y es un cambio tanto para el bebé como para ti.

Es un proceso de adaptación diario, y durará más o menos días según el bebé. Dadle a vuestro hijo todo el apoyo posible para que el cambio sea tan suave como pueda hasta que logréis conseguirlo.

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